Showing posts with label felicidad. Show all posts
Showing posts with label felicidad. Show all posts

Sunday, May 30, 2010

Las cosas dan una felicidad muy breve, porque siempre hay alguien que tiene más

felicidad
La felicidad está más en las experiencias vividas que en los objetos materiales adquiridos, aseguran psicólogos de la Universidad de Cornell, en los Estados Unidos.

La razón es relativamente simple: los bienes adquiridos dejan de satisfacernos pronto en virtud de que siempre se comparan con los poseidos por otras personas.

Además, la satisfacción de la compra dura poco, y los seres humanos se adaptan rápidamente a la nueva posesión. Por el contrario, la satisfacción de las experiencias es más duradera.

Según Thomas Gilovich, jefe del equipo que hizo es estudio, las experiencias son menos comparables que los objetos y, por tanto, están menos sometidas a las comparaciones sociales odiosas, ante las que no son tan vulnerables.

Las vivencias resultarían, por tanto, más satisfactorias porque son más difíciles de comparar con las experiencias de otros, dado que pertenecen sólo a aquéllos que las han vivido.

Por el contrario, la gente puede sentirse menos satisfecha con sus adquisiciones materiales porque se tiende a pensar mucho en lo que se podría tener (un mejor modelo, un mejor precio), una vez que se ha hecho una compra.

Según los científicos, los consumidores emplean más tiempo en pensar sobre los objetos materiales que no eligieron que el que dedican a comparar sus experiencias con las de otros.

Otra razón que marca la diferencia entre la satisfacción que obtiene una persona al comprar algo o la que obtiene al disfrutar de una experiencia es la capacidad de adaptación de la especie humana.

Gilovich afirma que existen muchas investigaciones sobre el bienestar y la felicidad que demuestran que nos adaptamos a la mayoría de las cosas.

Por eso, cuando un individuo compra algo nuevo, su adquisición lo hace feliz inicialmente, pero la persona se adapta enseguida a esa posesión, lo que termina con la felicidad.

En general, explica Gilovich, las comparaciones visibles reducen la satisfacción que nos producen los objetos materiales que compramos.

Por el contrario, si comparamos experiencias, aunque sean similares como un viaje a un mismo lugar- cada una de estas experiencias resultan únicas y, por tanto, el placer que producen no es fácilmente reducible por comparación.

Los resultados de la presente investigación sugieren que, dado que la gente obtiene más felicidad de sus experiencias que de sus posesiones, deberían llevarse a cabo políticas que desarrollen los recursos necesarios para asegurar que la población disfrute de diversas experiencias.

Por ejemplo, no se puede hacer senderismo si no hay rutas o no es fácil ir en bicicleta por la ciudad si no hay carril específico para bicicletas.

Según Gilovich, si este tipo de cosas es lo que hace que las personas disfruten más y durante más tiempo, se deben crear comunidades que cuenten con parques, senderos e instalaciones en los que las experiencias que nos hacen felices puedan desarrollarse.

Fuente: NeoMundo

Tuesday, April 27, 2010

Las personas deprimidas consumen el doble de chocolate que las felices

chocolate
Un trabajo publicado en la revista "Archives of Internal Medicine" analizó los hábitos de consumo de esta sustancia por parte de 931 personas. Los que se econtraban más tristes consumieron unas 11,8 raciones al mes, frente a las 5,4 de los que estaban más alegres.

Según el diario El Mundo, los participantes tenían que, además de informar sobre la frecuencia, semanal y mensual, con la que comían chocolate (una ración equivalía a una barra pequeña o unos 28 gramos), someterse a un test para valorar su estado de ánimo (la escala de depresión desarrollada por el Centro de Estudios Epidemiológicos).

Como indican los responsables de la investigación, procedentes de la Universidad de California (EEUU), "aquellos que dieron positivo en la prueba de depresión [...] consumían más chocolate que los que dieron negativo".

Hasta ahora, la mayor parte de los estudios se había centrado en conocer este efecto en las mujeres. Sin embargo, el ensayo ahora recogido en la revista de la Asociación Médica Americana se centra también en ellos.

Es más, los hombres fueron superiores en número (un 70.1%). En este sentido, los expertos subrayan que la relación entre el cacao y la sintomatología depresiva se detectó de forma similar en ambos sexos.

El documento no se atreve a adelantar una explicación directa del posible beneficio y/o necesidad de comer chocolate durante un estado depresivo. Un estudio previo, realizado en Europa, mostraba una asociación porporcional entre el consumo de cacao y la tasa de suicidio pero, una vez más, se desconoce por qué.

Otras posibles razones para este mayor uso podrían ser que, en efecto, el chocolate alegra; o que, aunque éste no produzca un beneficio, los cambios cerebrales producidos cuando se está deprimido aumenten las ganas de consumirlo. Tampoco se descarta que, de alguna forma, este ingrediente pueda propiciar un bajón en el ánimo.

Aunque se suman a la evidencia en este campo, cabe matizar que los resultados de esta investigación no son altamente extrapolables debido a algunas limitaciones de la misma.

Por ejemplo, no fue diseñada para obtener conclusiones sobre este tema específico y se basa en la información que aportaron los participantes, sin haberla sopesado con otro tipo de datos menos subjetivos.

Fuente: LaCapital

Friday, January 1, 2010

Dar gracias trae salud y felicidad


Bill Golden sobrevivió más de 20 años en el ejército y otros 30 como agente policial. Enfermó de cáncer de colon y, a los 86 años, tiene una cadera artificial y artritis en las rodillas.

A pesar de ello, Golden de todas formas da gracias, y los investigadores dicen que esa actitud agradecida puede ser buena para cualquiera.

Desde hace tiempo los académicos han teorizado que las expresiones de agradecimiento promueven la salud y la felicidad, y dan optimismo y energía a los oprimidos. Ahora, el estudio de la gratitud se ha vuelto un campo floreciente, para sorpresa de muchos, y las investigaciones indican que el ser agradecido podría ayudar a la gente a sentirse mejor. Sin embargo, hay un requisito: es necesario dar las gracias más de una vez al año.

"Si usted no lo hace en forma regular no recibirá los beneficios", dijo Sonja Lyubomirsky, profesora de psicología en la Universidad de California, plantel Riverside. "Es como si usted fuera al gimnasio una vez al año. ¿Qué beneficios obtendría de ello?"

En los últimos años, los investigadores han tratado de medir los beneficios de la gratitud. En un estudio financiado por la Fundación Nacional para la Ciencia, el psicólogo David DeSteno, de la Universidad Northeastern, hizo que los participantes completaran una ardua tarea inicial de vaciado de datos sólo para perderla posteriormente debido a una falla de cómputo. Luego, un asistente de laboratorio, al parecer desconectado del estudio y que decía tener prisa para su propio experimento, recuperó el trabajo perdido al ayudar a los participantes.

DeSteno halló que era más probable que los que habían recibido ayuda del asistente, y que la agradecieron, devolvieran el favor, y que lo hicieran por más tiempo que quienes estaban en un grupo que no recibió ayuda.

"La gratitud lleva a la gente a actuar de formas virtuosas o más desinteresadas", dijo DeSteno, cuya investigación fue publicada anteriormente en el año en la revista Current Directions in Psychological Science (Tendencias Actuales en la Ciencia Psicológica). "Y construye respaldo social, que sabemos está vinculado con el bienestar físico y psicológico".

Robert Emmons, profesor de psicología de la Universidad de California, plantel Davis, dijo que quienes ofrecen gratitud son menos envidiosos y rencorosos. Duermen más, hacen más ejercicio y reportan un descenso en su presión arterial, dijo Emmons, que escribió "Thanks! How Practicing Gratitude Can Make You Happier" (¡Gracias! Cómo el practicar la gratitud puede hacerlo más feliz).

Brenda Shoshanna, una psicóloga de Nueva York, estuvo de acuerdo.

"Uno no puede estar deprimido y agradecido al mismo tiempo", dijo Shoshanna, autora de "365 Ways to Give Thanks: One for Every Day of the Year" (365 formas de dar gracias: una para cada día del año). "Hace que una persona sea más saludable en lo físico, en lo mental, y en todos los aspectos".

En cuanto a Golden, no le presta mucha atención a los académicos. Simplemente reconoce que es "un tipo afortunado", agradecido por sus dos hijos, dos nietos, y su novia de 89 años.

Así, en el último jueves de noviembre, él y su familia se reunieron alrededor de la mesa para el feriado estadounidense de Acción de Gracias por las buenas cosechas. Se tomaron de las manos e hicieron precisamente lo que se conmemora en la ocasión: Decir gracias.

"Es sorprendente lo que esa palabra hace por una persona", dijo. "Es fácil de decir y hace mucho bien".

Fuente: Associated Press