
El Salón Internacional del Automóvil de Norteamérica (NAIAS por sus siglas en inglés) se inicia la próxima semana en Detroit con el optimismo de que la peor crisis del sector está empezando a quedar atrás y que el 2010 será un año de recuperación.
Los principales fabricantes estadounidenses acuden al salón de Detroit, tradicionalmente el más importante del continente americano, dispuestos a utilizar la muestra para catapultarse tras un 2009 en el que General Motors y Chrysler rozaron la desaparición. Ford, la empresa estadounidense más en forma y que dijo que acabó el año con un aumento de un 1 por ciento de su cuota de mercado en EE.UU., hará la presentación oficial del nuevo Focus 2011, el auto que acompañará al nuevo Fiesta en su intento de hacerse con los segmentos pequeños del mercado.
Una renovada General Motors, gracias a 60.000 millones de dólares de ayudas públicas y la férrea dirección del nuevo presidente y consejero delegado, Ed Whitacre, también tiene previsto volver a los segmentos pequeños, que en el pasado había desdeñado, con el Chevrolet Cruze 2011 y el nuevo Aveo. De forma adicional, GM presentará en el salón de Detroit el Cadillac CTS-V Coupe (que entrará en producción en el verano del 2010), así como un nuevo prototipo de la marca de lujo que probablemente se llamará XTS. Y la marca GMC, que General Motors tiene especializada en la producción de camionetas y todoterrenos, dará a conocer el prototipo Granite así como el Acadia Denali.
Por su parte, el Grupo Chrysler, el más pequeño de los tres grandes de Detroit y el que más problemas tuvo en el 2009, tiene previsto una muestra más discreta sin el lanzamiento de nuevos vehículos. La empresa, que desde que salió de la quiebra en el verano se encuentra bajo la gestión de Fiat y la supervisión directa de su consejero delegado, Sergio Marchionne, está preparando una radical transformación de su gama de productos. Marchionne quiere que, a medio plazo, todos los vehículos de las cuatro marcas del grupo (Chrysler, Dodge, Jeep y Ram) se basen en plataformas desarrolladas por Fiat.
Así que mientras llegan los nuevos vehículos sobre plataformas Fiat, Chrysler ha decidido que este año sólo presentará amplias actualizaciones de algunos de los modelos que ya están en las calles y un prototipo de Chrysler basado sobre un modelo de Lancia. Así que quizás la novedad más importante del Grupo Chrysler en NAIAS 2010 será que su pabellón en la muestra hará sitio para que Fiat muestre algunos de sus productos, como el Fiat 500 eléctrico o deportivos de Maserati y Ferrari.
Frente de los fabricantes estadounidense, las marcas asiáticas van a mostrar nuevas razones para mantener la presión sobre GM, Ford y Chrysler. Toyota tiene previsto presentar un nuevo auto híbrido que podría empezar a ser producido en Japón en el 2011 y en Estados Unidos en el 2012. Honda también podría presentarse en Detroit con otro híbrido, el CR-Z, un modelo más deportivo que el Insight que actualmente vende el fabricante nipón.
Con estas presentaciones, el 2010 se revela como un año de pelea por los segmentos más pequeños del mercado y el incipiente mercado híbrido-eléctrico con el lanzamiento poco antes del 2011 del Chevrolet Volt de General Motors. La pelea va a ser dura y los fabricantes estadounidenses tienen mucho camino que recuperar. Con la desaparición de más de un 20 por ciento del mercado en el 2009, cuando sólo se vendieron 10.430.000 vehículos en EE.UU., la industria está a los mismos niveles que en 1983. La diferencia es que ahora las empresas asiáticas llevan la batuta.
Por primera vez en la historia, los fabricantes de Japón y Corea del Sur vendieron más automóviles que GM, Ford y Chrysler al hacerse con el 47,4 por ciento de la demanda, según cifras dadas a conocer ayer. Los tres grandes de Detroit tuvieron que conformarse con el 44,2 por ciento del mercado (el resto se quedó en manos europeas), una sombra del más del 70 por ciento que tuvieron en la década de los años noventa.
Fuente: LaVanguardia
Los principales fabricantes estadounidenses acuden al salón de Detroit, tradicionalmente el más importante del continente americano, dispuestos a utilizar la muestra para catapultarse tras un 2009 en el que General Motors y Chrysler rozaron la desaparición. Ford, la empresa estadounidense más en forma y que dijo que acabó el año con un aumento de un 1 por ciento de su cuota de mercado en EE.UU., hará la presentación oficial del nuevo Focus 2011, el auto que acompañará al nuevo Fiesta en su intento de hacerse con los segmentos pequeños del mercado.
Una renovada General Motors, gracias a 60.000 millones de dólares de ayudas públicas y la férrea dirección del nuevo presidente y consejero delegado, Ed Whitacre, también tiene previsto volver a los segmentos pequeños, que en el pasado había desdeñado, con el Chevrolet Cruze 2011 y el nuevo Aveo. De forma adicional, GM presentará en el salón de Detroit el Cadillac CTS-V Coupe (que entrará en producción en el verano del 2010), así como un nuevo prototipo de la marca de lujo que probablemente se llamará XTS. Y la marca GMC, que General Motors tiene especializada en la producción de camionetas y todoterrenos, dará a conocer el prototipo Granite así como el Acadia Denali.
Por su parte, el Grupo Chrysler, el más pequeño de los tres grandes de Detroit y el que más problemas tuvo en el 2009, tiene previsto una muestra más discreta sin el lanzamiento de nuevos vehículos. La empresa, que desde que salió de la quiebra en el verano se encuentra bajo la gestión de Fiat y la supervisión directa de su consejero delegado, Sergio Marchionne, está preparando una radical transformación de su gama de productos. Marchionne quiere que, a medio plazo, todos los vehículos de las cuatro marcas del grupo (Chrysler, Dodge, Jeep y Ram) se basen en plataformas desarrolladas por Fiat.
Así que mientras llegan los nuevos vehículos sobre plataformas Fiat, Chrysler ha decidido que este año sólo presentará amplias actualizaciones de algunos de los modelos que ya están en las calles y un prototipo de Chrysler basado sobre un modelo de Lancia. Así que quizás la novedad más importante del Grupo Chrysler en NAIAS 2010 será que su pabellón en la muestra hará sitio para que Fiat muestre algunos de sus productos, como el Fiat 500 eléctrico o deportivos de Maserati y Ferrari.
Frente de los fabricantes estadounidense, las marcas asiáticas van a mostrar nuevas razones para mantener la presión sobre GM, Ford y Chrysler. Toyota tiene previsto presentar un nuevo auto híbrido que podría empezar a ser producido en Japón en el 2011 y en Estados Unidos en el 2012. Honda también podría presentarse en Detroit con otro híbrido, el CR-Z, un modelo más deportivo que el Insight que actualmente vende el fabricante nipón.
Con estas presentaciones, el 2010 se revela como un año de pelea por los segmentos más pequeños del mercado y el incipiente mercado híbrido-eléctrico con el lanzamiento poco antes del 2011 del Chevrolet Volt de General Motors. La pelea va a ser dura y los fabricantes estadounidenses tienen mucho camino que recuperar. Con la desaparición de más de un 20 por ciento del mercado en el 2009, cuando sólo se vendieron 10.430.000 vehículos en EE.UU., la industria está a los mismos niveles que en 1983. La diferencia es que ahora las empresas asiáticas llevan la batuta.
Por primera vez en la historia, los fabricantes de Japón y Corea del Sur vendieron más automóviles que GM, Ford y Chrysler al hacerse con el 47,4 por ciento de la demanda, según cifras dadas a conocer ayer. Los tres grandes de Detroit tuvieron que conformarse con el 44,2 por ciento del mercado (el resto se quedó en manos europeas), una sombra del más del 70 por ciento que tuvieron en la década de los años noventa.
Fuente: LaVanguardia
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