Tuesday, February 16, 2010

Un presentador británico admite haber ayudado a morir a un ex amante con sida


Un veterano presentador de la radiotelevisión británica BBC era investigado este martes por la policía tras confesar que, años atrás, ayudó a morir a su compañero sentimental, enfermo terminal de sida, para evitar que sufriera.

Ray Gosling, conocido por sus documentales de temática social para la BBC, dijo que puso fin a los días del hombre, no identificado, cuando éste se hallaba gravemente enfermo en un hospital en "los comienzos del sida", probablemente en los años 80.

La confesión del presentador, de 70 años de edad, atiza un poco más el debate sobre el suicidio asistido para las personas aquejadas de enfermedades terminales en Gran Bretaña. A principios de mes, el popular escritor de fantasía y ciencia ficción Terry Pratchett, enfermo de Alzheimer, propuso que se crearan tribunales de eutanasia con el poder de autorizar a los allegados de enfermos incurables a ayudarles a poner fin a su vida.

Las revelaciones de Gosling se produjeron en un programa de la BBC dedicado a esta polémica cuestión. La policía de Nottinghamshire, el condado del centro de Inglaterra donde reside el presentador, anunció que iba a investigar.

"En un hospital una tarde calurosa, el doctor dijo 'No podemos hacer nada' y él estaba terriblemente dolorido", dijo en el programa, difundido el lunes. "Le dije al doctor: 'Déjeme sólo un rato' y se fue", explicó antes de afirmar: "Cogí la almohada y lo asfixié hasta que estuvo muerto".

Gosling dijo este martes en una emotiva entrevista en la radio BBC que mató a su ex amante en cumplimiento de "un acuerdo". "Teníamos un acuerdo de que, si llegaba a ese punto, terminaría con su vida. Y eso fue lo que hice", explicó.

El suicidio asistido es ilegal en Inglaterra y Gales; puede acarrear penas de hasta 14 años de prisión. La justicia británica aportó en septiembre pasado algunas aclaraciones a esta ley al anunciar que las personas que ayudan a un allegado a morir probablemente no afrontarán cargos judiciales si su acción está motivada por la compasión o si el deseo del enfermo no deja lugar a dudas.

Pero los defensores del suicidio asistido piden todavía más claridad. Sus detractores, en cambio, afirman que cualquier modificación de la ley pondría a los enfermos graves o terminales en una posición vulnerable.

Fuente: Agence France Presse

No comments:

Post a Comment