
tomas unger
Hace poco escribí sobre las probabilidades de un cataclismo extraterrestre que acabase con nuestra civilización. Varios lectores me preguntaron por los cataclismos de origen terrestre, que no requieren de meteoritos ni fuerzas cósmicas.
Estos eventos son efecto del desplazamiento de los continentes sobre el manto terrestre: volcanes, terremotos y tsunamis. Los eventos tectónicos, de menores consecuencias que los cataclismos de origen extra- terrestre, a diferencia de estos ocurren permanentemente. Lo que a primera vista parece una corteza terrestre muy estable deja de serlo al variar la escala del tiempo.
LA PELÍCULA
Para ilustrar el crecimiento de las plantas se usa una película superrápida, tomando fotografías cada 10 minutos para pasarlas a razón de 35 por segundo. Esto permite ver el crecimiento de 10 días en 42 segundos. Para ilustrar la dinámica de la Tierra necesitamos reducir un siglo a 10 minutos. Con cámaras en los acantilados de la costa tomamos una imagen cada 40 horas.
Entre 1909 y hoy, en las 21.000 imágenes de nuestra película, la Tierra no dejará de temblar, aunque sea ligeramente, y de vez en cuando temblará fuerte. Nubes de polvo se levantarán de los acantilados, y las piedras nunca dejarán de caer. La playa cambiará de forma y toda la costa no dejará de avanzar hacia el oeste. Al terminar la película, nuestra costa habrá avanzado en algunas partes más de siete metros y los acantilados habrán cambiado su contorno.
MIL SIGLOS
En tiempo geológico 100 años es poco; hagamos una película, de 10 minutos abarcando 100 mil años. Geológicamente, aun mil siglos es un tiempo corto, pero muestra mejor la dinámica terrestre. Con un satélite a 10° de latitud observemos nuestro territorio, desde Mollendo hasta Huacho. Veremos a cada rato volcanes humeantes que erupcionan, a veces causando grandes cataclismos que en un instante cambian la topografía.
Aparecerán y desaparecerán fugazmente glaciares y lagunas. Los ríos de la selva se moverán como culebras cambiando de curso. Los ríos de la costa aparecerán y desaparecerán, se correrán de un lado hacia otro; avalanchas arrasarán zonas verdes, las que resurgirán en un instante para volver a desaparecer. Si dibujamos nuestro meridiano, veremos que todo el continente ha avanzado más de 6 kilómetros hacia el oeste, cambiando constantemente la forma de la costa.
A 10 mil años por minuto, la Tierra tiembla constantemente y cambia vertiginosamente de aspecto y forma. Esto nos da una idea de los cambios que ocurrieron en las decenas de millones de años que le tomó a Sudamérica separarse de África y llegar a donde estamos hoy: grandes erupciones, cataclismos y desplazamientos con rupturas y acomodos de la corteza terrestre. Entre los eventos más espectaculares están los volcanes.
DEL VESUBIO A TONGA
Entre los procesos que hemos visto en nuestra breve película está el afloramiento del magma ?parte líquida del interior de la Tierra? a la superficie. Este es el vulcanismo, uno de los eventos más violentos y espectaculares, de mayor efecto sobre los ecosistemas. Algunas erupciones lanzan al aire enormes masas de material, causando destrucción en el área circundante y afectando el clima en todo el mundo. En los dos últimos milenios tenemos registro de nueve erupciones volcánicas de consecuencias cataclísmicas, cinco que afectaron el clima mundial.
En el año 79 de nuestra era erupcionó el Vesubio, en la bahía de Nápoles, y destruyó las ciudades de Pompeya y Herculano. En la escala de erupciones tiene solo el grado 5, habiendo lanzado 4 kilómetros cúbicos (km3) de material al espacio. La erupción mató a más de 2.000 personas y fue la mayor registrada en Europa. En el año 186 erupcionó el monte Taupo en Nueva Zelanda y lanzó al aire 120 km3 de material. La columna de humo pasó los 50 km de altura y las cenizas dieron la vuelta al mundo. La isla no estaba habitada y no hubo víctimas.
En el año 969, hoy en la frontera de China y Corea del Norte, erupcionó el monte Paektu. No se conocen los alcances, pero hay registro de una columna de humo que alcanzó 25 km y cenizas que llegaron al Japón. En 1452, en las islas de Tonga erupcionó el volcán submarino Kuwae y lanzó más de 30 km3 de magma. Una de las erupciones más violentas de los últimos 10.000 años, Kuwae acortó los veranos en el hemisferio norte, y su efecto ha quedado grabado en los anillos de los árboles.
EL HUAYNAPUTINA
La mayor erupción volcánica registrada en Sudamérica ocurrió en el año 1600 en el Perú. El Huayna-putina (voz quechua que significa "volcán joven), entre Arequipa y Puno, erupcionó y arrojó al aire más de 30 km3 de material.
La columna de humo alcanzó 46 kilómetros de altura y sus cenizas dieron la vuelta al mundo. En su "Compendio y descripción de las Indias", fray Antonio Vásquez de Espinosa describe el evento que afectó la región en un radio de 500 kilómetros incluyendo Arequipa y Moquegua. Estima en unos 2.000 los muertos, pero el efecto sobre el clima tuvo alcance global. En varios países de Europa 1600 fue el año más frío en seis siglos.
TAMBORA Y KRAKATOA
En el siglo XIX se produjo la erupción del Tambora, la mayor registrada en tiempos históricos. En 1812 el Tambora, un volcán de 4.300 metros en las islas Sumbawa, al este de Java ?una de las zonas sísmicas más activas del mundo?entró en actividad. En abril de 1815 erupcionó y lanzó al aire 160 km3 de material. La explosión se oyó en Sumatra, a 2 mil kilómetros de distancia.
Unas 12 mil personas murieron instantáneamente al desaparecer Tambora, pero el total de víctimas de la erupción y de los tsunamis que causó pasó de 71 mil. Las cenizas alcanzaron 43 kilómetros de altura, dieron la vuelta al mundo, y 1815 fue llamado "el año sin verano" por su efecto sobre el clima del hemisferio norte. En un radio de más de mil kilómetros las cenizas mataron cultivos y obstruyeron canales. Fue la erupción más violenta de que hay historia.
Pasaron 68 años e Indonesia, entonces colonia holandesa, estaba mucho más poblada, cuando en el Estrecho de Sonda, entre Java y Sumatra, entró en actividad la isla volcánica de Krakatoa, de 813 m de alto. Entre el 26 y 27 de agosto de 1883 la isla reventó. Fue una explosión 13 mil veces más potente que la bomba atómica que destruyó Hiroshima.
La explosión, que se oyó en Australia, a más de 3 mil km, destruyó 165 pueblos en islas aledañas. Las explosiones, lava, cenizas candentes y tsunamis mataron a más de 36.400 personas. El efecto sobre el clima mundial, aunque no tan dramático como el de Tambora, se hizo sentir por cinco años. La temperatura global llegó a bajar en 1,2 °C y el clima recién se normalizó en 1888.
EL SIGLO XX
El siglo pasado fue el de mayor actividad volcánica en dos milenios. Si bien no hubo un evento de la magnitud del de Tambora (con el Taupo son los únicos de grado 7), hubo tres de grado 6 y dos de grado 5. En 1902 erupcionó el volcán Santamaría de Guatemala, lanzó 5,5 km3 de magma y mató a más de 7 mil personas. Diez años más tarde el volcán Katmai de Alaska erupcionó y arrojó más de 12 km3 de magma. Por estar en despoblado solo murieron dos personas.
También de grado 6 fue la erupción del Pinatubo en Filipinas, que en 1991 lanzó unos 10 km3 al aire y su humo alcanzó 34 km. Murieron solo 800 personas, pero decenas de miles tuvieron que evacuar. Debido al volumen y alto contenido de azufre de sus gases, el Pinatubo afectó notablemente el clima mundial. De menor volumen (grado 5) fueron el Monte St. Helens en 1980 en los EE.UU. ?probablemente la erupción volcánica mejor documentada? que mató a 57, y el Chichón de México que en 1982 mató a 1.200 personas.
SIGUE LA PELÍCULA
En nuestra película los volcanes nunca están quietos. El Tambora, que era una laguna, hoy tiene ya 300 m y sigue creciendo. La mayoría de los volcanes que mencionamos siguen activos y se preparan para otro despliegue.
Mientras tanto, la Tierra tiembla, avanza, se arruga y de vez en cuando en algún sitio revienta. Solo depende de la velocidad a la que pasamos la película.
Estos eventos son efecto del desplazamiento de los continentes sobre el manto terrestre: volcanes, terremotos y tsunamis. Los eventos tectónicos, de menores consecuencias que los cataclismos de origen extra- terrestre, a diferencia de estos ocurren permanentemente. Lo que a primera vista parece una corteza terrestre muy estable deja de serlo al variar la escala del tiempo.
LA PELÍCULA
Para ilustrar el crecimiento de las plantas se usa una película superrápida, tomando fotografías cada 10 minutos para pasarlas a razón de 35 por segundo. Esto permite ver el crecimiento de 10 días en 42 segundos. Para ilustrar la dinámica de la Tierra necesitamos reducir un siglo a 10 minutos. Con cámaras en los acantilados de la costa tomamos una imagen cada 40 horas.
Entre 1909 y hoy, en las 21.000 imágenes de nuestra película, la Tierra no dejará de temblar, aunque sea ligeramente, y de vez en cuando temblará fuerte. Nubes de polvo se levantarán de los acantilados, y las piedras nunca dejarán de caer. La playa cambiará de forma y toda la costa no dejará de avanzar hacia el oeste. Al terminar la película, nuestra costa habrá avanzado en algunas partes más de siete metros y los acantilados habrán cambiado su contorno.
MIL SIGLOS
En tiempo geológico 100 años es poco; hagamos una película, de 10 minutos abarcando 100 mil años. Geológicamente, aun mil siglos es un tiempo corto, pero muestra mejor la dinámica terrestre. Con un satélite a 10° de latitud observemos nuestro territorio, desde Mollendo hasta Huacho. Veremos a cada rato volcanes humeantes que erupcionan, a veces causando grandes cataclismos que en un instante cambian la topografía.
Aparecerán y desaparecerán fugazmente glaciares y lagunas. Los ríos de la selva se moverán como culebras cambiando de curso. Los ríos de la costa aparecerán y desaparecerán, se correrán de un lado hacia otro; avalanchas arrasarán zonas verdes, las que resurgirán en un instante para volver a desaparecer. Si dibujamos nuestro meridiano, veremos que todo el continente ha avanzado más de 6 kilómetros hacia el oeste, cambiando constantemente la forma de la costa.
A 10 mil años por minuto, la Tierra tiembla constantemente y cambia vertiginosamente de aspecto y forma. Esto nos da una idea de los cambios que ocurrieron en las decenas de millones de años que le tomó a Sudamérica separarse de África y llegar a donde estamos hoy: grandes erupciones, cataclismos y desplazamientos con rupturas y acomodos de la corteza terrestre. Entre los eventos más espectaculares están los volcanes.
DEL VESUBIO A TONGA
Entre los procesos que hemos visto en nuestra breve película está el afloramiento del magma ?parte líquida del interior de la Tierra? a la superficie. Este es el vulcanismo, uno de los eventos más violentos y espectaculares, de mayor efecto sobre los ecosistemas. Algunas erupciones lanzan al aire enormes masas de material, causando destrucción en el área circundante y afectando el clima en todo el mundo. En los dos últimos milenios tenemos registro de nueve erupciones volcánicas de consecuencias cataclísmicas, cinco que afectaron el clima mundial.
En el año 79 de nuestra era erupcionó el Vesubio, en la bahía de Nápoles, y destruyó las ciudades de Pompeya y Herculano. En la escala de erupciones tiene solo el grado 5, habiendo lanzado 4 kilómetros cúbicos (km3) de material al espacio. La erupción mató a más de 2.000 personas y fue la mayor registrada en Europa. En el año 186 erupcionó el monte Taupo en Nueva Zelanda y lanzó al aire 120 km3 de material. La columna de humo pasó los 50 km de altura y las cenizas dieron la vuelta al mundo. La isla no estaba habitada y no hubo víctimas.
En el año 969, hoy en la frontera de China y Corea del Norte, erupcionó el monte Paektu. No se conocen los alcances, pero hay registro de una columna de humo que alcanzó 25 km y cenizas que llegaron al Japón. En 1452, en las islas de Tonga erupcionó el volcán submarino Kuwae y lanzó más de 30 km3 de magma. Una de las erupciones más violentas de los últimos 10.000 años, Kuwae acortó los veranos en el hemisferio norte, y su efecto ha quedado grabado en los anillos de los árboles.
EL HUAYNAPUTINA
La mayor erupción volcánica registrada en Sudamérica ocurrió en el año 1600 en el Perú. El Huayna-putina (voz quechua que significa "volcán joven), entre Arequipa y Puno, erupcionó y arrojó al aire más de 30 km3 de material.
La columna de humo alcanzó 46 kilómetros de altura y sus cenizas dieron la vuelta al mundo. En su "Compendio y descripción de las Indias", fray Antonio Vásquez de Espinosa describe el evento que afectó la región en un radio de 500 kilómetros incluyendo Arequipa y Moquegua. Estima en unos 2.000 los muertos, pero el efecto sobre el clima tuvo alcance global. En varios países de Europa 1600 fue el año más frío en seis siglos.
TAMBORA Y KRAKATOA
En el siglo XIX se produjo la erupción del Tambora, la mayor registrada en tiempos históricos. En 1812 el Tambora, un volcán de 4.300 metros en las islas Sumbawa, al este de Java ?una de las zonas sísmicas más activas del mundo?entró en actividad. En abril de 1815 erupcionó y lanzó al aire 160 km3 de material. La explosión se oyó en Sumatra, a 2 mil kilómetros de distancia.
Unas 12 mil personas murieron instantáneamente al desaparecer Tambora, pero el total de víctimas de la erupción y de los tsunamis que causó pasó de 71 mil. Las cenizas alcanzaron 43 kilómetros de altura, dieron la vuelta al mundo, y 1815 fue llamado "el año sin verano" por su efecto sobre el clima del hemisferio norte. En un radio de más de mil kilómetros las cenizas mataron cultivos y obstruyeron canales. Fue la erupción más violenta de que hay historia.
Pasaron 68 años e Indonesia, entonces colonia holandesa, estaba mucho más poblada, cuando en el Estrecho de Sonda, entre Java y Sumatra, entró en actividad la isla volcánica de Krakatoa, de 813 m de alto. Entre el 26 y 27 de agosto de 1883 la isla reventó. Fue una explosión 13 mil veces más potente que la bomba atómica que destruyó Hiroshima.
La explosión, que se oyó en Australia, a más de 3 mil km, destruyó 165 pueblos en islas aledañas. Las explosiones, lava, cenizas candentes y tsunamis mataron a más de 36.400 personas. El efecto sobre el clima mundial, aunque no tan dramático como el de Tambora, se hizo sentir por cinco años. La temperatura global llegó a bajar en 1,2 °C y el clima recién se normalizó en 1888.
EL SIGLO XX
El siglo pasado fue el de mayor actividad volcánica en dos milenios. Si bien no hubo un evento de la magnitud del de Tambora (con el Taupo son los únicos de grado 7), hubo tres de grado 6 y dos de grado 5. En 1902 erupcionó el volcán Santamaría de Guatemala, lanzó 5,5 km3 de magma y mató a más de 7 mil personas. Diez años más tarde el volcán Katmai de Alaska erupcionó y arrojó más de 12 km3 de magma. Por estar en despoblado solo murieron dos personas.
También de grado 6 fue la erupción del Pinatubo en Filipinas, que en 1991 lanzó unos 10 km3 al aire y su humo alcanzó 34 km. Murieron solo 800 personas, pero decenas de miles tuvieron que evacuar. Debido al volumen y alto contenido de azufre de sus gases, el Pinatubo afectó notablemente el clima mundial. De menor volumen (grado 5) fueron el Monte St. Helens en 1980 en los EE.UU. ?probablemente la erupción volcánica mejor documentada? que mató a 57, y el Chichón de México que en 1982 mató a 1.200 personas.
SIGUE LA PELÍCULA
En nuestra película los volcanes nunca están quietos. El Tambora, que era una laguna, hoy tiene ya 300 m y sigue creciendo. La mayoría de los volcanes que mencionamos siguen activos y se preparan para otro despliegue.
Mientras tanto, la Tierra tiembla, avanza, se arruga y de vez en cuando en algún sitio revienta. Solo depende de la velocidad a la que pasamos la película.
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